La generación de hidrógeno verde en plantas fotovoltaicas y parques eólicos

Para lograr la descarbonización de la economía, en las próximas décadas seguirá aumentando la inversión en energías renovables y no contaminantes como la energía solar y eólica. Ambas se han convertido en los pilares que sustentarán la transición energética y la lucha contra el cambio climático. Sin embargo, el cambio de modelo energético parece que también podría basarse en la potenciación del hidrógeno verde. Se trata de un combustible sostenible, que no emite gases de efecto invernadero ni en su combustión ni durante su proceso de producción y que servirá para almacenar y transportar a otros lugares la energía excedente de los parques eólicos y fotovoltaicos. En este post explicamos qué es el hidrógeno verde, para qué se puede utilizar y qué relación tiene con la energía eólica y solar.

El hidrógeno como combustible

El hidrógeno libera tres veces más energía que combustibles como la gasolina o el gas natural. Además, para liberar esa energía no emite dióxido de carbono a la atmósfera, sino solo vapor de agua, por lo que el impacto ambiental es nulo. Por otra parte, es una fuente inagotable de energía, pues es el elemento más abundante en la Tierra y el Universo (constituye aproximadamente el 75 % de la materia del Universo).  Entonces ¿es el hidrógeno un combustible renovable y no contaminante?

Desafortunadamente no es tan fácil (o al menos no lo ha sido hasta ahora), ya que, a pesar de ser el elemento químico más abundante en la Tierra, lo cierto es que en la naturaleza lo encontramos combinado con el oxígeno formando moléculas de agua o con el carbono formando diferentes compuestos orgánicos. Por tanto, el hidrógeno no es un combustible que pueda obtenerse directamente del medio natural sino que es necesario “fabricarlo”, por ejemplo, a partir del agua. Su generación se lleva a cabo a través de un proceso denominado electrólisis, que básicamente consiste en aplicar una corriente eléctrica al agua para separar el hidrógeno del oxígeno.

Cuando la energía eléctrica aplicada proviene de la combustión de hidrocarburos (petróleo, carbón o gas natural) la generación del hidrógeno implica la emisión de gases de efecto invernadero (fundamentalmente  dióxido de carbono). En definitiva, aunque el hidrógeno per se es un combustible sostenible y no contaminante, la emisión de gases contaminantes durante su proceso de producción lo convierten en un combustible perjudicial para el medio ambiente.

Qué es el hidrógeno verde

Pero ¿y si la electricidad necesaria para generar el hidrógeno procede de fuentes renovables y no contaminantes como los parques eólicos o las plantas solares? Entonces el hidrógeno sí sería realmente un combustible verde y renovable, tanto en su producción como en su combustión. Cuando la energía necesaria para la obtención de hidrógeno procede de fuentes renovables como los parques eólicos o fotovoltaicos, entonces el hidrógeno es denominado hidrógeno verde.

Para qué se puede utilizar el hidrógeno verde

El hidrógeno verde puede ser un combustible renovable muy útil para su uso en transportes y movilidad, sector industrial e incluso uso doméstico y residencial

Además, lo más interesante del hidrógeno verde es que puede complementar a la perfección a las energías renovables. Debido a que las energías solar y eólica son intermitentes (la luz solar y la fuerza del viento no son constantes en el tiempo) cuando se producen excedentes de energía eléctrica renovable (en los llamados picos de generación), se puede utilizar esta energía para producir hidrógeno verde, almacenable y transportable (debido a su bajo peso) a lugares alejados de fuentes renovables.

A pesar de sus enormes ventajas, el alto coste de implementación y producción, de momento hacen de esta tecnología un recurso con más futuro que presente. En este sentido, serán claves las medidas gubernamentales de incentivación que sean tomadas en los próximos años. 

Proyectos fotovoltaicos, hidrógeno verde y evaluación de impacto ambiental.

En Cedrus Medio Ambiente estamos trabajando en los estudios de impacto ambiental de varios proyectos fotovoltaicos cuya energía será utilizada para la generación de hidrógeno verde en instalaciones adyacentes. Estos estudios de impacto ambiental servirán de punto de partida para la evaluación ambiental de dichos proyectos, un procedimiento técnico-administrativo que será clave para controlar que estas plantas solares generan hidrógeno verde sin dañar los ecosistemas y la biodiversidad.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on pinterest
Pinterest